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Es un modo especial de cuidado para personas con enfermedades terminales y para sus familias y amigos. Los cuidados competentes y compasivos ayudan a mejorar la calidad de
vida de todos ellos.
La filosofia práctica del Hospice está sustentada en una certeza profunda: la persona que va a morir sigue siendo una persona viva hasta el final, así debe tratárse: la vida que le quede es de él.
Estas personas en la última etapa de la enfermedad terminal podrán ser atendidas sin independizarse del hospital de cabecera y en comunicación continua con sus profesionales, y si hubiera, también familiares.
Hospice, del latín hospicium, (y de la misma raíz lingüística que el término hospitalidad), era el lugar donde, en los primeros siglos del cristianismo, los enfermos y peregrinos eran asistidos.
De esta antigua idea del Hospice surge el concepto de cuidado Hospice. A principio del siglo XIX, las Hermanas Irlandesas de la Caridad abren en Dublin, el primer Hospice dedicado especificamente a enfermos en fase terminal. Y en 1965, en Londres, el St. Joseph´s Hospice, donde la Dra. Cicely Saunders inició el uso racional de fármacos para mejorar el control de los síntomas físicos de los enfermos, y a valorar la importancia de sus problemas psicologicos, sociales y espirituales.
Hoy, el Hospice, tiene una acepción aún mayor, ya que se habla de la Filosofía Hospice, donde el cuidado especializado está diseñado de modo que los últimos días de un enfermo muriente puedan ser vividos con dignidad y calidad. En esto se basó Cicely Saunders al crear, en 1967, el verdadero “primer Hospice moderno”, con el nombre de St. Christopher´s, en Londres.
El Hospice San Camilo, abrió sus puertas el 14 de julio de 2002 y recibe gratuitamente a quienes tengan estas necesidades. A su vez realiza actividades de educación y entrenamiento, abiertas a la comunidad y a nuestro equipo interdisciplinario, para difundir la cultura Hospice en el país.
NUESTRA HISTORIA
Caminos que se unieron para avanzar juntos.
Por un lado…voluntarios de la Pastoral de la Salud nos iniciamos en el año 1992 en la Parroquía San Pedro y San Pablo, en Olivos. Asistimos a cursos de formación y oración a nivel diocesano y parroquial.
A través de la experiencia adquirida en las visitas y en el acompañamiento a enfermos crónicos, ancianos y murientes (definimos como muerientes a las personas con diagnóstico de enfermedad terminal con un pronósitco aproximado de seis meses de vida), conocimos la realidad de la salud, la enfermedad y la muerte, en la zona de Vicente López.
Por otro lado… un sacerdote, un médico y una psicologa, proyectamos y realizamos una jornada sobre el acompañar el morir. A partir de allí, reflexionamos y elaboramos qué podíamos aportar al mundo de la salud en nuestro país. Proyectamos y coordinamos durante los años 2001 y 2002, un curso de formación y reflexión “Cuando tenemos que acompañar el morir”, orientado en forma conjunta para profesionales y voluntarios de la salud, dictado en la Parroquia San Pedro y San Pablo.
Todo este trabajo y reflexión operó en todos nosotros un cambio fundamental en la compresión de la relación de ayuda, una nueva mirada basada en principios teológicos, filosóficos y en conocimientos científicos que nos permite proponer una mejor calidad de vida y la convicción de que hay mucho por hacer cuando una persona va a morir.
La unión de profesionales y voluntarios, sueños y deseos, oración y trabajo, generosidad y gratuidad, junto a la acción del Espiritu Santo en nuestra Comunidad Parroquial, en marzo de 2002, hizo que este proyecto se hiciera realidad: el Hospice San Camilo, también llamada la Casa de la Esperanza.
En el año 2003 llegó la casa propia gracias a la donación de un benefactor particular, a la que nos mudamos en el 2004. También en ese año fuimos reconocidos como Asociación de Bien Público por la Municipalidad de Vicente López (Resolución Nº 1177 del 28 de Mayo de 2004).
Desde el año 2004 se realizan anualmente programas de educación y entrenamiento continuos, en 4 grupos de capacitación: “Educación Continua en Enfermería”, “Capacitación en Servicio”, para voluntarios, “Cuando tenemos que acompañar el morir – Humanización de la Asistencia” (Curso de acompañantes pastorales en cuidados compasivos) y “Lecciones desde el Hospice” en la UCA (Universidad Pontificia Católica Argentina). |
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